Una de las dudas más habituales durante un tratamiento de depilación láser es: “¿Puedo hacerme la cera entre sesión y sesión?” La respuesta es no. Durante un tratamiento de depilación láser no se recomienda arrancar el vello de raíz con cera, pinzas, hilo o depiladoras eléctricas, porque estos métodos eliminan precisamente la estructura que el láser necesita encontrar para trabajar correctamente. Para entenderlo bien, hay que explicar cómo actúa el láser sobre el vello. El láser necesita encontrar el pelo dentro del folículo La depilación láser actúa mediante fototermólisis selectiva. Esto significa que la energía lumínica del láser es absorbida principalmente por la melanina del vello. Esa energía se transforma en calor y se conduce hacia el folículo piloso para debilitar progresivamente su capacidad de producir nuevo pelo. Pero para que esto ocurra, necesitamos que exista vello dentro del folículo. No hace falta que el pelo esté largo por fuera de la piel. De hecho, normalmente se recomienda acudir con la zona rasurada. Lo importante es que la raíz y el tallo piloso sigan presentes dentro del folículo para que puedan conducir la energía hacia la estructura que queremos tratar. Qué pasa cuando te depilas con cera Cuando utilizas cera, pinzas, hilo o cualquier método que arranca el vello de raíz, el folículo queda temporalmente sin ese pelo que actúa como conductor de la energía. Dicho de forma sencilla: si arrancamos el pelo completo, el láser pierde parte de su objetivo. Puede haber piel, puede haber folículo, pero si no …
